Nací en Francia y hace más de 15 años que enseño mi idioma a hispanohablantes. Sé dónde se traban, qué sonidos cuestan y qué truco hace que todo cierre.
Empezá con el Curso 1
Nada de teoría eterna. Lo que necesitás para entender, en frases cortas.
G se dice «yé» y J «yi»: al revés de lo que esperás. Esos atajos te los marco siempre.
Desde la primera lección repetís en voz alta. El francés se aprende con la boca.
En Francia, antes de preguntar, pedir o comprar, se saluda. Es lo primero que enseño, y lo que más agradecen mis alumnos cuando viajan.